Living the mexican dream.

Keep Calm and Carry On

Por más de un año y muchos meses abandoné este espacio de desahogo e inspiración, pensando en que estando ocupado y con la mente en muchos lugares a la vez, el dolor en mi corazón y la tortura mental de muchas desilusiones desaparecería. 

 Vaya que estaba equivocado. Si algo he aprendido, es que la mugre y el cochambre en el piso no desaparece poniendo un tapete encima. Si algo he aprendido, es que el dolor y la depresión no se aleja tan sólo evitando pensar en la causa del mismo.

 De hecho, hasta suena cobarde y poco hombre evitar confrontar el dolor, ocultándote detrás de una imagen de superación, productividad, espíritu emprendedor, sin olvidar una personalidad engreída y superficial. Si, cobarde, pero muy reconfortante es enfocar  tu atención en cosas más pasajeras que lo que verdaderamente importa: disfrutar de aquellos que amamos. 

 ¿Por qué digo esto? Bueno, pues, a raíz de la partida de mi madre a principios de 2011, experimenté todo ese “proceso de duelo” del que oímos hablar en programas de televisión, el que también leemos en folletos de auto-ayuda y en libros de poderosos conferencistas locales y “gurús” de la auto-superación.

 Si bien esas cinco etapas (negación, ira, negociación, depresión y aceptación) las he vivido y re-vivido en este camino hacia la sanación de mi persona, nunca las asimilé hasta este momento, donde hago mi introspección. 

 Sí, negué, y negué mucho, y por supuesto que renegué a Dios y me rasgué mis vestiduras cual texto bíblico ante mi desgracia. Cada día despertaba, sin querer abrir los ojos, esperando escuchar la voz de mi mamá diciéndome que el desayuno estaba listo. Quería regresar el tiempo, quería un “flashback”, quería rebobinar mi cinta sin saber que el tiempo de los VHS ya había pasado, y que había que darle paso a lo nuevo.

 Y claro, negué, manteniéndome ocupado. El buscar proyectos nuevos que ocuparan mi mente y me pusiera a mover mis manos fue mi mejor arma para “hacer como si nada hubiera pasado”. Dejé mis proyectos en DF, comencé muchos nuevos en mi tierra natal, compré una mascota, la hice adoptar en mi familia. Cociné mucho, intenté ser Padre y Madre (sin éxito ante mi falta de delicadeza a la hora de cocinar). Hice amigos nuevos, me alejé de muchos otros. Comencé rutinas de ejercicio, conocí deportes nuevos: atletismo, natación, Cross Fit, etc. Empecé alrededor de siete dietas, conocí nuevos nutriólogos, todos con las mismas esperanzas en mis hábitos alimenticios. Grabé comerciales, asistí y realicé castings. Fui testigo, causante y fundador de nuevos negocios y proyectos. Viajé, como nunca en mi vida lo había hecho. No me resistía al cambiar de aires y conocer algo nuevo. Probé alimentos nuevos, bebidas nuevas, personas nuevas. Comencé a apreciar el valor del dinero y a despilfarrarlo en objetos tan innecesarios como avanzados en tecnología. Choqué y me lastimé. Temí manejar de nuevo y a los pocos meses, empecé a pagar mi primer automóvil. Conduje eventos, cápsulas y cualquier herramienta que elevara mi autoestima y me hiciera creer en mi talento.

 Pero ni todo el tiempo del mundo concentrado en mantenerme ocupado me hizo olvidar quien era, en que parte de mi camino estaba, y a quien dejé ir y necesitaba. Resulta que al final del día, cuando lo único que queda es dormir, es cuando los más profundos pensamientos y culpas salen a la luz y provocan los tan dolorosos insomnios. 

 Entonces, me di cuenta, de que la negación, no funcionó para calmar mi dolor. Pero eso sí, me iba a permitir vivir mi etapa de Ira muy a gusto, al grado de afectar a los demás sin que me importara. Y es que cuando uno sufre una pérdida de este tamaño, se vuelve tan sensible a la percepción de los demás. Preguntas como las siguientes pasaban por mi cabeza: ¿Por qué éstas cosas le pasan a la gente buena? ¿Por qué  hay tanta gente tan malvada en este mundo sin sufrir ninguna enfermedad? ¿Por qué los demás continúan con sus vidas? ¿Por qué los demás si tienen a sus papás y aún así ni están con ellos? ¿Por qué no valoran lo que yo no tengo? ¿Por qué todos ellos SI y yo NO?

Al final descubrí que la Ira es egoísta, te aleja de los que más quieres y te acerca más a lo que tu quieres, que es, la propia justificación de lo que estás viviendo. Queremos respuestas y las queremos ya, queremos que Dios nos mande señales, pero no queremos escuchar.

 Y si, para escuchar no estamos puestos, pero para negociar si. En este tiempo, fácil he hecho unos 29 contratos conmigo mismo y con Dios. ”Si, no tengo a mi mamá, pero al menos tengo esto o aquello” “Si Dios, me quitaste a mi mamá, pero dame esto o aquello en compensación”. Como si el destino o los planes del de allá arriba pudieran manejarse a través de documentos y anexos. Tratamos de compensar lo que no tenemos y buscamos otras forma de llenar esos vacíos. Muchos de esos vacíos los llenamos con vicios. Recordemos que vacío está a sólo una letra, un acento y una mala costumbre de convertirse en un vicio. Que si bien he aprendido que hay que tener cuidado con lo que negociamos o en que compensamos nuestro dolor. Más sabe el diablo por viejo, que por diablo, así que, dejemos de ver nuestro destino como una balanza, no es cuantas cosas malas nos pasan equivalente al numero de cosas buenas que nos pasan. La cantidad de carbohidratos o vicios que ingerimos, no debe ser proporcional a la cantidad de dolor que sentimos. Hay que encontrar otras formas de canalizar nuestro dolor, pero… ¿cuáles? 

 Dios siempre está ahí para calmar nuestro dolor, además de muchas alternativas sanadoras: terapias, conferencias, meditaciones, libros, inciensos, pláticas, grupos de auto-ayuda y hasta tweets con el mensaje perfecto para el momento. Pero nada de esto va a mejorar, hasta que más abajo esté uno. Después de la tormenta viene la calma, cuando uno no puede estar más abajo, sólo queda ir hacia arriba. La Depresión a simple vista parece peligrosa y nos da miedo el tan sólo mencionarla, pero para mí es un proceso pasajero con el cual luchar cada día. El hallar otras formas de apreciar la vida, o esa motivación para levantarte y dejar tu cama ha sido mi “motor”. ¿Cuál es tu motor?  Vaya que me ha costado encontrar mi motor de cada día, antes pensaba que era yo mismo, mis éxitos y logros, pero desde hace tiempo he encontrado mi motor en el mundo fuera de mí mismo. 

 El “motor” que mueve mi vida es mi familia, es mi grupo de amigos, es esa persona que amo. El pensar en lo felices que puedo tratar de hacerlos día con día, es mi principal motivación. Quizás me desvíe del camino con todas mis ideas, sueños y proyectos que tengo (que son muchos y que quiero cumplir) pero como decía hace rato, al principio de este texto, nuestra atención debe quedarse dirigida  en disfrutar a aquellos que amamos. Disfrutar su sonrisa, esos chistes que te cuentan, esos abrazos tan deliciosos, esos labios que te besan, esa comida que te preparan, esas cenas con interesantes sobremesas, esos festejos llenos de chascarrillos, esos detalles que compartimos. 

 Así es, la solución a la depresión, es justamente lo que nos lleva finalmente a la Aceptación, el “motor” nos demuestra que después de todo, la vida no es tan mala, Dios no es tan malo, y no estábamos tan mal como pensábamos que estábamos. 

 Si me preguntas si he aceptado que mi mamá no esté físicamente conmigo, te podría decir que no, que siempre me va a hacer falta en lo que Dios disponga de mi vida. Pero eso sí, acepto otras cosas. Acepto que ella se encuentre en mi forma de ser, acepto que ella se encuentre en mi forma de hablar, en la forma de mis manos, en mis muletillas y expresiones. Acepto que la he encontrado en muchas personas, muchas que no conocía. Acepto que la he re-encontrado en las personas que amo.

 Hoy, no evito pensar en ella, la encuentro cada día en señales, detalles, formas, olores y colores. En acentos y personalidades, en pensamientos y recuerdos. Después de todo, éste es mi sueño mexicano, y el de todos mis paisanos: alcanzar la completa felicidad.

Si tu felicidad es estar en un escenario, cantar la mejor melodía, prestar tu voz a un gran proyecto, conducir el mejor programa de entretenimiento, tocar la más excelente pieza musical, dirigir el largometraje de tu vida y escribir tus memorias en prosa, este espacio es para ti.

Este espacio describe mis aventuras en la búsqueda de explorar mis talentos en el “Mexican Dream” y se complementa con los sentires que me llevan al mismo. Después de todo, TODO forma parte de nuestra historia, de lo que somos y de como llegamos al éxito. Y si ese éxito es Tu Felicidad, Bienvenido, empieza a compartir, estás en búsqueda de lograr tu sueño mexicano.

 

Promo Echale Galleta

Demo Galleta 2011.

Creciendo como locutor en busca del profesionalismo!

 
Hola Amigos, hermanos y Familia. 
Esperando que estén muy bien, les escribo para compartirles parte de mi testimonio.Yo sé que a veces puedo hablar mucho, a veces ser imprudente, y a veces saturarlos mucho con mis ideas y pensamientos, pero siento que ésta parte de mi historia debe ser compartida a todas aquellas personas que han estado conmigo en tan difíciles y duras batallas, como fue ésta última que me tocó vivir junto con mi familia.
El pasado 5 de enero de 2011, mi mamá Liliana Suárez Tijerina nos dejó aquí para continuar sus misiones allá con Dios, después de una dura pelea de un año de duración contra esa enfermedad y prueba llamada Cáncer. Como anteriormente les había compartido en el pasado año, mi mamá se enfrentó a esa enfermedad desde el principio de una manera diferente, no sólo recobró un impresionante ánimo y amor a la Vida y a Dios, si no que con cada pedacito de fuerzas que tenía, con cada cabello que se caía de su cabeza, con cada dolor en sus pies, luchó hasta el final. Pero si le preguntáramos ahora a mi madre, contra qué luchó en este difícil año, ella no mencionaría el padecimiento que atacó su sistema linfático. Ella mencionaría su lucha por conseguir animar siempre a los demás a seguir construyendo el Reino de Dios aquí en la tierra. Y vaya que lo hizo.
Mi Mamá, al igual que yo, (o más bien al revés) fue muy soñadora y muchas veces (siempre) utópica. Hace un par de días, leímos una carta que ella le hizo a su hermano hace más de 13 años, donde le mencionaba algo clave: ella no quería irse de este mundo sin pintar un cuadro o escribir un libro.
Durante este año de su prueba, ella hizo de todo. Animar a los niños que recibían sus Quimioterapias en Oncología de la UANL. Reunir a sus hermanos y fortalecer su amor entre los mismos. Asistir a misa cada Domingo, (aún así la viera por televisión al no poder moverse mucho). Terminar de ver una novela con su hija (La Dueña). Motivar y apoyar a su hijo más inquieto a seguir su sueño y ayudarle a cumplirlo, aunque el tuviera que salir de la ciudad. Brindarle y asegurarle a su otro hijo una educación de calidad que prontamente traerá frutos a muchos muchos pacientes que acudan a recibir sus servicios. Cuidar y Amar a su esposo, como nunca, y demostrárselo cada vez que el mismo (mi Papá) le llevaba un vaso de agua fría o la cuidaba con profundo amor. Dar y Recibir mensajes de los que ya se han ido, para brindar señales a los que las necesitaban recibir. Orar cada noche por cada enfermo, de su cuerpo, de su corazón y de su alma, especialmente por aquellos que matan, roban y crean inseguridad, y no precisamente para que sean encarcelados o atacados, si no para que reciban a el amor de Dios en su corazón y puedan cambiar. Disfrazarse de payaso en contadas veces, y animar a las personas que más lo necesitaban. Bailar, cantar y sonreír como nunca lo había hecho. Apoyar económica y espiritualmente a un montón de gente desconocida o tal vez alejada de ella. Organizar las cenas navideñas, cocinar pasteles, sopa, y pavo, como siempre lo ha prometido y cumplido. Pintar un cuadro, (aunque sin pinceles) pero utilizando sus manos para armar las piezas de una bella imagen de rompecabezas. Escribir grandes mensajes que seguramente traspasaran años, personas, status económicos, ciudades y frontera brindando esperanza a quien los lea.
Sin duda, mi madre logró cumplir sus sueños, y además logró convertir esos sueños en algo benefactor y enriquecedor para mucha gente, incluyéndome a mi y a mi familia. Claro, el proceso para nosotros sigue siendo difícil, a veces doloroso, pero eso sí, no saben lo hermoso que es recordar con mi familia tantos tantos recuerdos de ella, y en sí, mi casa está plagada de ellos. A donde quiera que volteo, hay algo que hizo, algo que puso, algo que compró, algo que le regalaron. Pero si no puedo negar, el sentimiento rico de recordar tantas cosas chistosas, tantos recuerdos de amor, lo mucho que hizo por nosotros, tanto que se puede saborear.Ella también dejó muchos proyectos inconclusos, pero no por desorganizada o desinteresada, si no porque ella quería que nosotros continuáramos con sus misiones. Hay muchas cosas que me platicó a mi que quería hacer, entre ellas seguir animando a los niños con cáncer, convocar a que la gente siga dando sus testimonios, y ayudar a toda esa gente que no tiene como luchar contra enfermedades tan terribles. Y ella al platicarme todos estos proyectos aún por continuar, me hizo Partícipe de ellos, y ahora yo, Alfredo Gaitán, hago a todo el que lea este mensaje, a convertirse en partícipe de los sueños de mi madre. 
No precisamente tienen que ser los proyectos específicos que mencioné, si no que, tu mismo, que estás leyendo este escrito, puedes tener tu propio proyecto personal, el cual involucre a Dios, involucre el servir a los demás e involucre el dar testimonio de ello a los que más lo necesitan.
Yo mismo les contaré de los frutos recibidos dentro de mi proyecto, y espero que ustedes también, en sus proyectos de vida (sea su propia familia, sus amigos, su comunidad o grupo estudiantil o religioso) puedan compartirme a mi, a mi familia y por supuesto a mi mamá, cada cosa que hagan, ya que alimenta mucho nuestras almas y nuestros corazones.
Recuerden, que con cada una de las pruebas que Dios nos manda, Dios nos manda también como sobrellevarlas. Bueno, eso lo dijo mi Mamá. Y para eso les dejo una edición (3era tal vez) más de su carta, la cual escribió en medio de su proceso de santificación y entrega hacia Dios.
Una vez más, Gracias Infinitas por sus cadenas de Oración, apoyo moral, buenas vibras, Eucaristías, Rosarios, abrazos, lágrimas, besos, cariños, comida, regalos, palabras y presencia, para conmigo, y mi familia. 
Vienen muchas más bendiciones, Dios nos está viendo junto con mi Madre, y mucho nos dará a quienes estamos agradecidos con Él.
¡Adiós y hagamos de nuestra vida un testimonio activo que enriquezca a los demás y los acerque a hacer el bien!

Hola Amigos, hermanos y Familia. 

Esperando que estén muy bien, les escribo para compartirles parte de mi testimonio.Yo sé que a veces puedo hablar mucho, a veces ser imprudente, y a veces saturarlos mucho con mis ideas y pensamientos, pero siento que ésta parte de mi historia debe ser compartida a todas aquellas personas que han estado conmigo en tan difíciles y duras batallas, como fue ésta última que me tocó vivir junto con mi familia.


El pasado 5 de enero de 2011, mi mamá Liliana Suárez Tijerina nos dejó aquí para continuar sus misiones allá con Dios, después de una dura pelea de un año de duración contra esa enfermedad y prueba llamada Cáncer. Como anteriormente les había compartido en el pasado año, mi mamá se enfrentó a esa enfermedad desde el principio de una manera diferente, no sólo recobró un impresionante ánimo y amor a la Vida y a Dios, si no que con cada pedacito de fuerzas que tenía, con cada cabello que se caía de su cabeza, con cada dolor en sus pies, luchó hasta el final. Pero si le preguntáramos ahora a mi madre, contra qué luchó en este difícil año, ella no mencionaría el padecimiento que atacó su sistema linfático. Ella mencionaría su lucha por conseguir animar siempre a los demás a seguir construyendo el Reino de Dios aquí en la tierra. Y vaya que lo hizo.


Mi Mamá, al igual que yo, (o más bien al revés) fue muy soñadora y muchas veces (siempre) utópica. Hace un par de días, leímos una carta que ella le hizo a su hermano hace más de 13 años, donde le mencionaba algo clave: ella no quería irse de este mundo sin pintar un cuadro o escribir un libro.


Durante este año de su prueba, ella hizo de todo. Animar a los niños que recibían sus Quimioterapias en Oncología de la UANL. Reunir a sus hermanos y fortalecer su amor entre los mismos. Asistir a misa cada Domingo, (aún así la viera por televisión al no poder moverse mucho). Terminar de ver una novela con su hija (La Dueña). Motivar y apoyar a su hijo más inquieto a seguir su sueño y ayudarle a cumplirlo, aunque el tuviera que salir de la ciudad. Brindarle y asegurarle a su otro hijo una educación de calidad que prontamente traerá frutos a muchos muchos pacientes que acudan a recibir sus servicios. Cuidar y Amar a su esposo, como nunca, y demostrárselo cada vez que el mismo (mi Papá) le llevaba un vaso de agua fría o la cuidaba con profundo amor. Dar y Recibir mensajes de los que ya se han ido, para brindar señales a los que las necesitaban recibir. Orar cada noche por cada enfermo, de su cuerpo, de su corazón y de su alma, especialmente por aquellos que matan, roban y crean inseguridad, y no precisamente para que sean encarcelados o atacados, si no para que reciban a el amor de Dios en su corazón y puedan cambiar. Disfrazarse de payaso en contadas veces, y animar a las personas que más lo necesitaban. Bailar, cantar y sonreír como nunca lo había hecho. Apoyar económica y espiritualmente a un montón de gente desconocida o tal vez alejada de ella. Organizar las cenas navideñas, cocinar pasteles, sopa, y pavo, como siempre lo ha prometido y cumplido. Pintar un cuadro, (aunque sin pinceles) pero utilizando sus manos para armar las piezas de una bella imagen de rompecabezas. Escribir grandes mensajes que seguramente traspasaran años, personas, status económicos, ciudades y frontera brindando esperanza a quien los lea.


Sin duda, mi madre logró cumplir sus sueños, y además logró convertir esos sueños en algo benefactor y enriquecedor para mucha gente, incluyéndome a mi y a mi familia. Claro, el proceso para nosotros sigue siendo difícil, a veces doloroso, pero eso sí, no saben lo hermoso que es recordar con mi familia tantos tantos recuerdos de ella, y en sí, mi casa está plagada de ellos. A donde quiera que volteo, hay algo que hizo, algo que puso, algo que compró, algo que le regalaron. Pero si no puedo negar, el sentimiento rico de recordar tantas cosas chistosas, tantos recuerdos de amor, lo mucho que hizo por nosotros, tanto que se puede saborear.
Ella también dejó muchos proyectos inconclusos, pero no por desorganizada o desinteresada, si no porque ella quería que nosotros continuáramos con sus misiones. Hay muchas cosas que me platicó a mi que quería hacer, entre ellas seguir animando a los niños con cáncer, convocar a que la gente siga dando sus testimonios, y ayudar a toda esa gente que no tiene como luchar contra enfermedades tan terribles. Y ella al platicarme todos estos proyectos aún por continuar, me hizo Partícipe de ellos, y ahora yo, Alfredo Gaitán, hago a todo el que lea este mensaje, a convertirse en partícipe de los sueños de mi madre. 


No precisamente tienen que ser los proyectos específicos que mencioné, si no que, tu mismo, que estás leyendo este escrito, puedes tener tu propio proyecto personal, el cual involucre a Dios, involucre el servir a los demás e involucre el dar testimonio de ello a los que más lo necesitan.


Yo mismo les contaré de los frutos recibidos dentro de mi proyecto, y espero que ustedes también, en sus proyectos de vida (sea su propia familia, sus amigos, su comunidad o grupo estudiantil o religioso) puedan compartirme a mi, a mi familia y por supuesto a mi mamá, cada cosa que hagan, ya que alimenta mucho nuestras almas y nuestros corazones.


Recuerden, que con cada una de las pruebas que Dios nos manda, Dios nos manda también como sobrellevarlas. Bueno, eso lo dijo mi Mamá. Y para eso les dejo una edición (3era tal vez) más de su carta, la cual escribió en medio de su proceso de santificación y entrega hacia Dios.


Una vez más, Gracias Infinitas por sus cadenas de Oración, apoyo moral, buenas vibras, Eucaristías, Rosarios, abrazos, lágrimas, besos, cariños, comida, regalos, palabras y presencia, para conmigo, y mi familia. 


Vienen muchas más bendiciones, Dios nos está viendo junto con mi Madre, y mucho nos dará a quienes estamos agradecidos con Él.


¡Adiós y hagamos de nuestra vida un testimonio activo que enriquezca a los demás y los acerque a hacer el bien!

Mi trabajo es Escuchar.

Ciertamente batallé mucho para elegir qué escribir y qué no escribir en esta nueva entrega de mis pensamientos y preocupaciones. Por un momento pensé en dividirlo en siete capítulos que definieran los sucesos más importantes del último mes. Después, pensé en hacer de esos siete capítulos un sólo Podcast, dónde pudiera narrar de manera creativa, inteligente y divertida mis más gratas y difíciles experiencias. Pensé en una post-producción tan original que mi banco de sonidos se quedaría corto con ella.  Pero después de ocuparme y llenarme de cosas del trabajo, me di cuenta que la mejor manera de expresar mis palabras por el momento, sería de forma escrita y por medio de menos capítulos.

LA VISITA

Ha pasado más de un mes desde la última vez que les compartí mis bastos conocimientos Regio-Defeños. Pero justo después de ese último artículo, vinieron las altas y bajas, un movimiento sincopado que revolvió mi estómago en las siguientes semanas. Unas dos semanas después de mi último post, salí de la bella Capital para ir a disfrutar una semana en mi Monterrey. Al volver después de dos meses pude observar un Monterrey lastimado por la inseguridad y la violencia, pero eso no fue razón para impedirme disfrutar a mi familia y mis amigos.

El ver a mis Papás, a veces ya no tan fuertes como cuando de chico te cargaban en sus hombros (y eso que yo era un niño delgado) y el disfrutar de sus sonrisas al verme, fue una causa más de mi regocijo al estar en mi amada ciudad. Claro, no todo fue dulces y alegría, ya que justo esa vez que fui, me tocó ver a mi Mamá saliendo de una más de sus Quimioterapias, ¡y vaya que se veía algo agotada!.  Es la primera vez que hablo abiertamente de mi Madre en este medio, y pues déjenme comentarles que es una Luchadora, sus ganas de vivir y Dar Testimonio de su sanación me inyectan muchísima esperanza en Dios y en su Santísima Voluntad. Espero algún día ser la mitad de luchador de lo que mi Mamá está siendo en ésta difícil prueba.

En Fin, además de estar con mis papás y hermanos, disfruté el ver a muchos de mis grupos de amigos, además de realizar algunos asuntos de trabajo y disfrutar de la Boda de uno de mis más viejos amigos. Todo eso me permitió refrescarme y sentir un poco de la Brisa Familiar que tanto extrañaba respirar y hacer parte de mis recuerdos otra vez.

LA MISIÓN

Inmediatamente después, voy de regreso al Distrito, lleno de pendientes del trabajo y demás detalles que necesitaba aclarar. Acababa de empezar, y aunque soy algo independiente en este lugar, necesitaba mostrar mi compromiso y dedicación, ¿y qué es lo que hago? A la semana mi Tío Alfred (del cual heredé este nombre), quien además de ser un Sacerdote Católico que reside en su Parroquia en Laredo,Texas, ha sido uno de los más fundamentales guías en mi vida, me llama a una de sus misiones. Anteriormente lo había acompañado en misiones a Puerto Rico y ahí mismo en el estado de Texas. Titubeando le digo que sí, por lo que decido salir al instante a Monterrey. Ya de nuevo ahí,después de ser recibido por una rica carne asada en mi hogar, me dispuse a tomar un autobús a Laredo. Posteriormente ya en Laredo tomaríamos la Ruta hacia nuestra misión: Tucson, Arizona.

En el largo camino en carretera, además de contar los cactus que aparecían en las ventanas, me ponía a pensar: ¿Qué Rayos estoy haciendo aquí? ¡Debería seguir en la ciudad de México cumpliendo mis sueños! Pero cada uno de mis pensamientos negativos se desvanecía en mi mente al tener a alguien a quien ayudar, al asistir a mi Tío durante sus pláticas y su ministerio, al sufrir por no poder dormir y al no poder siempre dormir en una cómoda y cálida cama. Todas mis quejas y preocupaciones desaparecían al conocer diferentes personas que forman parte de una Ciudad llena de mexicanos indocumentados que con todos sus medios y fuerzas han logrado pasar a este otro lado para escapar del Infierno en el que vivían en la Frontera Mexicana. 

Después de todo, ésta misión me llenó de Dios, refrescándome también de su amor y misericordia, y llamándome cada día más a servirle a través de los que me rodean, siempre siendo amable y servicial ante sus necesidades.

¿Cuál fue es mejor sorpresa al regresar de paso por Monterrey, que ver a mi mamá ya recuperada de la última “quimio”? Así de campante como la conozco, andaba de arriba para abajo, como buena mujer, hasta parecía que la enfermedad no existía. Después de todo, el patrón de su enfermedad, es que al recibir la Quimioterapia, está los primeros 4 o 5 días en cama, pero después está tan Viva, que no para de moverse, cocinar y claro, de nuevo regañarme y estar al tanto de mí, jaja.

Al día siguiente de mi regreso de Arizona, viajé de nuevo a mi capital defeña, muy feliz y contento, listo para seguir mi ruta profesional.

EL IDEAL

Hace más de dos semanas que estoy de nuevo en la Ciudad del Smog, y más que placer de volver a esta tierra que apenas conozco, tengo el sentimiento (sí, como el cóver de BEP) de retomar el camino profesional que estaba creando antes de mis respectivos viajes de sabiduría (llamémosle así). He vuelto a mis actividades dentro de mi Carrera Artística en Doblaje, practicando cada vez más y formando parte de las filas de los muchos actores principiantes que intentan ganarse un lugar en una producción. Además sigo asistiendo a mis Castings de Locución Comercial de las pocas Agencias en las que soy parte. Aparte de esto, pero no tan lejos, está mi trabajo, el cual trato de cumplir con la mayor responsabilidad y profesionalismo posible.

Todo esto que he estado haciendo me trae una satisfacción de que al menos estoy luchando por mis ideales y sueños. Pero ¿Cuáles son esos ideales y sueños? ¿Qué Ideal se supone es el que debo de seguir?. ¿Cuál es el Ideal Ideal? Por el momento, me encuentro tratando de cumplir mis sueños y los sueños de mis papás al lograr por fin mi independencia y propia manutención. Pero sólo Dios sabe cuándo llegará el momento Ideal con las personas Ideales y las acciones Ideales para emprender mi destino y misión que sólo Él me tiene preparado.

EL TRABAJO

Durante todo este artículo he mencionado mucho a mi trabajo,  el cual es, además de emprender mi carrera artística en Locución y Doblaje, el de ser Productor de un Segmento de entretenimiento de un popular actor y comediante llamado Mario Filio. Desde hace más de un mes que produzco su programa que sale semanalmente, y en el cual logramos dar a quienes lo escuchan un recorrido nostálgico y lleno de buen humor lleno de leyendas en el Doblaje y la Locución. El poder producir para esta temática me ha permitido conocer más del oficio, saber sus pros, sus contras, las limitaciones y las abundancias de mis sueños. Más que conocer grandes figuras del medio, este espacio me permite conocer la humanidad de los ídolos de nuestra infancia y lograr motivarme para seguir emprendiendo mi camino y mi ideal. 

Ya son más de 7 programas en los que he formado parte de ésta magnífica producción (la cual pueden escuchar en http://mfilio.com/podcast/ ) y me siento muy contento de poder crecer mientras creamos algo nuevo y divertido. Además de producir, he desarrollado mis habilidades de escritura, y mi imaginación al escribir un sketch o segmento cómico se ha incrementado como si fuera un globo gigante, dándome el gusto de poder crear algo que puede hacer sonreír a alguien más. 

Ahora que lo pienso, mi trabajo no es la producción, ni la locución, ni el doblaje. Si hay algo que define mi trabajo actual tanto en la vida profesional como personal,  es la acción de Escuchar. He encontrado el valor en el grandioso sentido del oído, ya que para poder cumplir con mi rol en el estudio, necesito escuchar, sí, escuchar. Aprender a escuchar a los grandes del doblaje, a los que ya no están en este mundo, a quienes llevan una amplia trayectoria y a quienes van empezando sus carreras, implica tener una gran paciencia y atención hacia el que tiene algo que decir. Escuchar se ha convertido de una de mis acciones favoritas y más díficiles de aprender, también.

Quienes me conocen, saben que tengo una boca chica, pero de la cual salen divertidos comentarios, a veces demasiado imprudentes, bobos, fuera de lugar, ofensivos y hasta ñoños.  Saben lo difícil que es para mí mantenerme callado en un largo período de tiempo y saben lo complicado que es para mí el lograr el silencio interior. 

A partir del método de hacer mi acción principal (después de respirar) el escuchar, pude lograr guardar ese silencio que me demandaba mi cuerpo, esa calma, esa atención, esa tolerancia, esa paciencia, esa forma de aguantar ante las dificultades y esa forma de ser prudente ante situaciones difíciles.

El aprender a abrir mis oídos y escuchar me permitió apreciar cada presencia acústica de mi entorno, de mi ciudad y de la gente con la que trabajo. El escuchar me permite también conocer grandes personalidades, muchas veces escondidas bajo la capa humildad con las que suelen cargar los que realmente son personas de calidad. 

Así es queridos lectores, he hecho del escuchar mi trabajo ideal, y no hablo sólo de mi labor como Productor de Audio, Locutor y Actor de Doblaje, no, si no que  he convertido al verbo escuchar en mi mayor herramienta de aprendizaje.  Y vaya que me ha servido el escuchar para poder seguir los designios de Dios, ya que es posible escuchar a Dios en tus propios pensamientos, cuando tienes la intención de en verdad escucharlo. 

Y si nos ponemos a pensar, ¿cuántas personas a nuestro alrededor suplican por nuestra ayuda, apoyo y oración? No necesitan hablar para poder ser escuchadas, podemos escuchar sus penas y dificultades a través de sus ojos, de su cabeza, de su presencia, a través de tantas cosas. Es ahí otro nicho más donde mi trabajo es útil. Donde mi trabajo puede ser tal vez no tan valorado por el mundo en el que vivimos, pero si por las pequeñas personas que hacen la diferencia y saben agradecer. Sabemos que al final es Dios quien hace todas las cosas, pero ¿a quién decidió ponerle esas grandes orejas morenas en su cabezota? Fue a mí y estoy bastante seguro que a ti también.  Estoy seguro que esos oídos tienen un fin más grande que el de ser perforados por un arete o ser limpiados por un Q-Tip cada quince días.

Querido Lector, tal vez mis No-Aventuras no sean trascendentes en tu vida diaria,ni en tus recuerdos, pero lo que sí quiero compartirte en esta entrega de mis pensamientos, es que podemos hacer grandes cosas con tan sólo usar nuestros oídos. Podemos no sólo crear un gran medio de entretenimiento, si no que también podemos ayudar a sanar almas por medio de Dios y su voluntad en nosotros.

Queridos Lectores, Mi Trabajo es Escuchar. 

Dios nos bendice en todos nuestros sentidos.

PD. Este Texto fue escrito sin seguir las más Modernas Indicaciones de la RAE. Ningún Oído fue maltratado durante la realización de este artículo.

60 cosas que he aprendido en el D.F.

1.     Así como los regios nos burlamos del Acento Chilango, los chilangos igual se burlan de nuestro Acento Norteño.

2.     El acento Chilango es como la gripe, después de unos días es fácil contagiarte, pero si no atiendes la enfermedad, puede convertirse en una Pulmonía o peor, convertirse en tu acento normal.

3.     Los taxistas pueden estafarte cuando saben que no eres de aquí, pero aún hay algunos bondadosos que son honestos con su trabajo.

4.     Las quesadillas aquí pueden ser de todo lo que quieras, menos de queso.

5.     La sodas no existen. Sólo los refrescos.

6.     La barbacoa sabe mejor en el Norte. Mucho mejor.

7.     Dejarle tu asiento a alguien en el Metrobús es de Caballeros. Quedarte parado todo el tiempo aplastado junto a la ventana es de Idiotas.

8.     Ser actor de doblaje no es “hacer vocecitas”. Es interpretar las mil y un emociones que al mismo tiempo tiene un personaje, pero proyectadas con la voz.

9.     Un lápiz en la boca nunca había sido la mejor herramienta para evitar la mala dicción.

10.  Ver cantar a miles de mexicanos “Cielito Lindo” bajo el Ángel de la Independencia en un 15 de Septiembre, me enamora aún más de mi País.

11.  Felipe Calderón NO ES monedita de oro. Comprobado.

12.  Las mujeres que en las noches se paran en las banquetas sobre Insurgentes, no están ahí para disfrutar el aire fresco.

13.  Es muy caro mandar lavar tu ropa aquí, prefiero lavarla en el río con las demás señoras.

14.  El agua de Xochimilco NO SE PUEDE BEBER.

15.   El oficio de Boleador de zapatos sigue vigente en ésta cultura. Si tan sólo tuviera zapatos para bolear, pero uso puro tennis roto.

16.  Uno puede recorrer la Ciudad dos o tres veces al día, haciendo uso de casi todos los medios de transportes en un mismo día.

17.  En los primeros días pensaba que ya me había acostumbrado al Smog Capitalino y aspiré fuerte. Luego de toser secamente me di cuenta que no.

18.  Correr en el Parque México es una experiencia única. Sobretodo cuando no ha llovido y no hay escuelas masivas para entrenar perros.

19.  Un restaurante que tiene como nombre una virtud y ofrece todo lo que puedas comer por 89 pesos, no puede ser bueno.

20.  La Fábrica de Sueños sigue como la dejé. He podido estar ahí de nuevo y el ambiente dentro se podía saborear. Sabía a entretenimiento nacional con refresco de naranja.

21.  Existen más televisoras, igual de buenas o mucho mejores que Televisa y TV Azteca.

22.  El mundo real tiene sus días ácidos y  amargos, pero sobresalen los días dulces cuando los sabes disfrutar.

23.  Dejar una casa, donde lo tenías todo, a compartir un departamento, donde te permiten vivir sin pagar renta, es un sacrificio que me ha ayudado a valorar lo que tengo y a trabajar más por mis ideales.

24.  Aunque esté a 897 kilómetros de distancia, hay personas que simplemente no puedo olvidar.

25.  Comer en la calle es igual a comer en tu casa y acompañar tu comida bebiendo un bote de aceite.

26.  Los granjeros requieren de la paciencia para esperar la cosecha de lo que siembran. En la gran Ciudad es lo mismo.

27.  He conocido infinidad de estudios de doblaje, Agencias de Locución y Publicidad, Editoriales, Televisoras, Productoras, y el que estén todas en la misma Ciudad, me hace querer quedarme por más tiempo que lo antes pensado.

28.  A veces no entiendo muchas cosas que pasan aquí y en Monterrey.

29.  Por fin siento que me estoy adaptando a la gran ciudad. Cargo un paraguas, salgo con una hora y media de anticipación a cada destino y le voy al América.

30.  Eso último no era cierto.

31.   Cada vez que sé que cruzaré la ciudad en metrobús o taxi, comprendo la importancia de los puestos de Revistas en cada esquina.

32.  Dentro del Doblaje, ”hacer sala” es reportarse con un Director de una película/serie y no lo que un diseñador industrial o carpintero hace en Muebles Troncoso.

33.  Grabar Video-Castings es muy 2010.

34.  Un actor en un escenario tiene muchos elementos para apoyarse en expresar una emoción. Un actor de doblaje puede sólo utilizar la voz.

35.  La mente, el pecho, el estómago y los genitales son elementos esenciales en el manejo de intenciones para Locución comercial y Doblaje. El uso correcto de los mismos enfatizará mejor una emoción y la hará real hacia el espectador o público.

36.  Los Egos en el Medio no están tan proyectados como pensé que estarían, al contrario, he encontrado personas de verdadera calidad, llenas de nobleza y amabilidad.

37.  Tenemos todo para poder triunfar y para lograr el empleo ideal. Si eres bueno, puedes triunfar en donde sea. Lo complicado es lograr ser bueno.

38.  Desde pequeño siempre quise gozar y vivir de ésta industria. Hoy corroboro esos deseos y me doy cuenta de que es mi Industria Favorita. La Industria del Entretenimiento.

39.  Para ser buenos hablando, hay que saber escuchar. Y para saber escuchar, hay que saber respetar.

40.  Para quitar cualquier nerviosismo en cabina, simplemente basta Respirar Hondo. Yo no lo creía ni tampoco lo hacía, ahora soy el principal beneficiario de esa técnica.

41.  Me he dado cuenta de que comparto el mismo sueño de triunfar con un montón de bailarines, acróbatas, cantantes, músicos, comediantes, payasos, y artistas que viven en la clandestinidad.

42.  Estoy tan agradecido con todas las personas que me han apoyado, primeramente Dios, después mi familia y por último un gran amigo que me ha abierto las puertas a casi todas mis empresas soñadas.

43.  Aunque yo no pensaba vivir de ser Diseñador Gráfico, a veces he tenido que, ya que sólo trabajitos como esos me han dado de comer por un determinado tiempo.

44.  No existen límites para nuestra imaginación. Menos para hacerla realidad.

45.  Le doy gracias a Dios por mi carrera ya que por ella puedo ser mi propio diseñador, fotógrafo, relacionista público, editor de videos, secretario y promotor. No necesito pagarle a nadie para que me haga todo eso.

46.  Me he dado cuenta de que necesito aprender a Cantar.

47.  No importa si existen cuatro grandes avenidas y un periférico, a todas horas habrá tráfico.

48.  Cuando recorro caminos largos y no tengo nada para leer, ver o hacer, muchas veces recurro a una Televisión Gigante que está en mi cabeza y que transmite recuerdos pasados y sueños futuros.

49.  Las iglesias aquí son tan diferentes. Todas huelen a señor y se descarapelan como regio en Isla del Padre. Pero aún así todas contienen a la misma persona que hace tus días.

50.  Dios se hace presente en las personas que aunque no conozcas, te necesitan. Más cuando se desmayan por baja de azúcar y necesitan que alguien llame a un ambulancia.

51.  Te das cuenta de que existe un Dios que te quiere mucho cuando a pesar de que sales tarde a tu destino, llegas a tiempo y todo sale excelente.

52.  Somos una perfecta máquina de acústica. Todo está en saberla utilizar.

53.  La seguridad en una persona puede cambiar percepciones y hasta contagiar ésta seguridad en los que trabajan contigo.

54.  Muchas personas confían en lo que estoy haciendo en el D.F. Confían en que saldré triunfante y en que lograré ser alguien importante. Tienen tanta esperanza en mí, que muchas veces la presión por triunfar se convierte en un reconfortante y cálido abrazo que me dice. “Estamos contigo”.

55.  Una vez que tienes amigos tan cercanos y queridos en una ciudad, es bien difícil lograr tener otros que piensen igual que tú o compartan las mismas ideas en otra ciudad.

56.  El pozole se convirtió en un delicioso manjar en mi vida. También se convirtió en el primero en hacerme usar Sal de Uvas Picot.

57.  Extraño tanto tocar percusiones, que me la paso tamborileando por todos lados. Uno de mis lugares recurrentes donde me presento es en las filas de los Bancos.

58.  Los programas de radio se disuelven en el tiempo, pero un Podcast, permanece.

59.  No tengo tiempo para escribir en mi Blog, pero sí para ir a Papalote Museo del Niño.

60.  Dios nos bendice en cada recuerdo que tenemos, porque recordamos que Dios nos bendijo ayer, hoy y siempre.

Bigger things are happening outside of me.

Después de recorrer el #TourBicentenario con mi familia, donde conocimos (y re-conocimos) lugares como Zacatecas, Guanajuato, San Miguel de Allende y Dolores,Hidalgo, finalmente llegué a la querida capital de nuestra República y vaya que fue toda una odisea llegar secos, sanos y salvos.

Resulta que luego de conocer distintos lugares, donde se dieron lugar diferentes eventos de nuestra Independencia, luego de respirar la esencia de nuestros héroes de la Patria y comer sus comidas típicas con sus respectivos antiácidos, nos dimos a la tarea de entrar la gran ciudad por medio del Estado de México. Y curiosamente a mis papás, se les olvidó que el Martes que íbamos llegando no circulaba especialmente las placas de nuestra camioneta. Una mente utópica como la de uno pensaría que llegaría a su curso de Doblaje con @mariofilio  que iniciaba a las 6 de la misma tarde, pero no contaba con que nos detendría un par de tránsitos a la entrada del Estado a las 4:30 PM, ni con que nos quitarían las placas, claro con su amenaza de quitarnos la camioneta, pero dándonos chanse (chi-an-se; oportunidad), de poder irnos a estacionar para volver a circular hasta las 10 de la noche y poder entrar al DF.

¡Que bárbaro!-pensaba yo-¡Vengo a re-iniciar mi vida en el Distrito y me pasa esto! Enojado con la situación, traté de resolver el cuidar mi lugar en el curso, claro, sin poder realizar llamadas de mi celular no podía hacerlo, así que fui a buscar el celular de alguno de mis padres (que se encontraban matando tiempo en el Wal-Mart) para hacer la llamada, todo en medio de una gran lluvia que me empapó y la falta de Red para ver el número de los Estudios de doblaje y poder salvar mi día.

En medio de la desesperación por la lluvia y el #FAIL de no asistir el primer día del curso, hago mi bendita llamada en el pasillo de los condimentos y especias. De repente entre jugos de tomate y botes de mayonesa, veo a mi madre cargando a un bebé y gritando ¡¿Hay algún médico por aquí?! ¡Urge un médico por favor!. Mientras hablaba con un instructor del curso, pensaba en mi cabeza ¿Qué rayos hace mi mamá con un bebé?, colgué y fui a ver que le pasaba, cual fue mi sorpresa al ver a un hombre de unos 30 años tirado en el piso convulsionando, a un lado su mujer, de menos de treinta, llorando en shock y a mi mamá con el bebé de ambos, tratando de calmar a la mujer y llamando a los paramédicos.  Luego luego llegó mi papá a intentar hablar con el hombre, y con él, un montón de mirones, y entre ellos estaba yo, observando la escena y viendo como mis papás intentaban ayudar a la joven familia. Al momento llegaron los paramédicos, quienes reanimaron al muchacho y empezaron a atender a la joven, mientras mis padres haciendo uso de sus habilidades pedagógicas y sobre relaciones humanas lograron calmar a la mujer, haciéndola reaccionar sobre el suceso que estaba ocurriendo. 

Durante esos 15 minutos de estrés y movilización de todo el personal de Wal-mart, solo pude darme cuenta de mi egoísmo e incompetencia al ver como antes del incidente sólo pensaba en mí mismo, en mis intereses personales, en mi futuro, en lo que YO quería. Todo esto sin ver que “Bigger things are happening outside of me”, todo esto sin ver que hay cosas mas grandes pasando allá, afuera de mí, mayores necesidades existen afuera de este cuerpo, más peligrosas carencias están sucediendo lejos de mis intereses cuasi-exigentes en la vida. 

Ver al mis papás reaccionar ante el suceso(que Gracias a Dios, todo salió bien), me hizo pensar en cuántas veces estamos expuestos ante situaciones igual o peor de difíciles, tal como sucedió con el Huracán Alex en Monterrey hace unas semanas. Y cuántas veces dejamos lo que estamos haciendo o lo que queremos hacer y nos movemos a ayudar sacrificando nuestros intereses, muriendo a nosotros mismos.

¿Qué tanto podemos sacrificarnos por los demás? ¿Hasta dónde llega el amor hacia nosotros mismos como para no ayudar a quien lo necesita más? ¿Hasta dónde llega nuestra bondad y entrega como para dejar de lado lo que más queremos o deseamos?

A mis queridos tres lectores que siempre leen mi Blog, les digo que hoy pueden aprender mucho de mí por lo que NO he hecho. Hace unas semanas con el huracán en Monterrey, pude haber hecho mucho más por nuestros  hermanos damnificados. Hace dos noches pude haber hecho muchísimo más que quedarme viendo como una familia se podía colapsar ante un problema médico. Siempre y en cada momento existen situaciones donde podemos en realidad HACER ALGO, desde brindar ayuda económica ó física, hasta hacer mucha Oración y darle aliento y esperanza a alguna persona afectada.

Tiempo después del incidente pudimos esperar para poder otra vez circular y entrar a la Capital, y sólo Dios en su perfecto plan sabe porque hizo que ese día nuestra camioneta no circulara y porque hizo que nos quedáramos cerca de un Wal-Mart. Por el momento estoy en el DF otra vez…

Dios nos bendice y nos enseña en las necesidades de los demás.

¡Hasta el próximo post! :D

“Descubrí que no puedo ponerme el zapato derecho sin antes ponerme el zapato izquierdo.”
— Alfredo Gaitán 
GalleDemo2010
Alfredo Gaitan/Alfredo Gaitan's Album

Demo Audio:Alfredo Gaitán 2010

Nostalgia Encontrada.

Hace días que no escribía debido a las múltiples ocupaciones que me surgieron.   

Algunas actividades han sido más productivas,                                                  

  otras más entretenidas y regocijantes.

Muchas son demandantes de tiempo y dedicación,

otras se hacen con mucho corazón.


Desde lavar los platos y tender mi cama,                                               

hasta ir al súper en las mañanas.

Desde editar un nuevo Demo Radiofónico,                                         

hasta escribir guiones de Sketches Cómicos. 


He creado un mundo paralelo a la realidad,    

donde expreso mis verdaderas emociones.

Un rotafolio gigante donde puedo plasmar mis ideas

y donde mis colores a usar son ilimitados.


Un lugar donde puedo aumentar el volumen de mis sentidos,

donde puedo disminuir el Eco de mis antiguos deseos.

Un sitio donde no necesito pluma ni papel 

y utilizo unas teclas iluminadas que son compositoras

de mi nuevo pero incierto futuro.


Este lugar es también un momento,

momento de conocerse a uno mismo.

Algunos se conocen como la palma de su mano,

yo me conozco como la planta de mi pie.

Y aunque mi pie sea grande, 

no significa que yo sea grande.

Pero los lugares que ese pie ha pisado,

eso es lo que te hace grande.


Ese pie me ha encaminado a tener grandes momentos.

Momentos de tristeza y angustia,

momentos de carcajadas eternas y sonrisas perfectas,

instantes de simpleza que reflejan a un Dios contento con sus hijos.


Momentos donde se reciben grandes amigos,

amigos que sostienen pláticas interminables

acompañadas de una bebida relajante,

creando un delicioso compás de diversión.


Entre esa diversión, está el vivir nuevos eventos.

Eventos felices y llenos de crecimiento.

Sucesos llenos de exposición,

con suficiente profundidad de campo

con la que puedes saborear la creatividad y expresión.


Actividades, lugares, momentos y eventos

son los que he vivido durante tan pocos días

y aunque me traigan tanta dicha a mis pensamientos,

sigo teniendo nostalgia de mi antigua casa.


Casa donde viví durante 23 años

donde conocí el amor y la renuncia a uno mismo.

Donde me enseñaron a usar la cuchara

y aprendí a cocinarme un delicioso cereal.


Una casa que no está hecha de cemento ni madera

que no tiene aire acondicionado ni un sistema de cable integrado

una casa hecha de recuerdos y risas

pero también de lágrimas y abrazos de apoyo.


Así es, esa casa es mi familia, 

que siempre me ha apoyado 

en todos mis sueños y decisiones,

en mis aciertos y estupideces.


Una familia donde no hay límites para el tamaño del cabello,

una familia donde no hay límites en las utopías y anhelos,

Una actividad que se extraña cuando se deja de hacer,

un lugar que se añora cuando no tienes a donde ir,

un momento para llorar y para reír,

un evento que siempre permanecerá en mi vivir.


Hoy Lunes Santo, regresaré a mi Sultana del Norte,

veré a mi mamá y gozaré de mi casa y sus cálidos brazos,

viviré una Semana Santa con mi familia 

donde recolectaré anécdotas y vivencias 

que se incrustaran en nuestras mentes por siempre.


Luego  de celebrar la Pascua Florida, 

regresaré a seguir cumpliendo el sueño de este hijo

que siembra oportunidades en los lugares más sucios y peligrosos,

y del cual la esperanza, es lo último que puedo perder,

antes pierdo las llaves, el celular, el cabello y mi dignidad.


Pronto regresaré a esta bella ciudad,

centro y capital de nuestro país

para seguir pintando en lienzos inconclusos

y continuar relatando historias de aprendizajes fortuitos.

Dios nos bendice con actividades, lugares, momentos y eventos.

¡Hasta el próximo post!

Paciencia es el nuevo Cardio.

El día de hoy, ejercité. Cabe aclarar que no pude ir al gimnasio, ni siquiera pude salir a correr al parque más cercano, pero vaya que ejercité.

Hoy tuve mi entrevista de trabajo, en la empresa de mis sueños (hablando humanamente) cuya más grande sucursal y mejor vista como capital del gran imperio, se encuentra aquí en la Ciudad de México. Aunque en Monterrey yo acostumbro a llegar tarde a todos lados, (quienes me conocen podrán avalar muy bien este punto), esta vez llegué justo 10 minutos antes de la hora que me habían citado.(Bastante bien para alguien que apenas conoce la ciudad). Llegué, me reporté en recepción, y de ahí me tuvieron esperando alrededor de 45 minutos para decirme que las personas que acreditan los accesos a la empresa salieron a comer. Hablé con la persona que me citó y me dijo que no podía hacer nada, que me fuera a comer cerca y regresara una hora más tarde.

Y así fue, fui a comer a Villa Violeta, restaurante cerca de la tan mencionada empresa. Cuál fue mi sorpresa al ver que era un comedor de estrellas, aunque al único que reconocí comiendo, fue a Rafael Inclán. Pedí el plato del día y me sumergí en Twitter y Facebook para calmar mi aburrimiento. De ahí, regresé a la recepción y seguí esperando hasta que llegaran los que proveen los accesos al lugar. Durante mi espera, traté de mantener una buena actitud, conociendo a quienes iban llegando a esperar igual que yo. 

Después de casi una hora, logré entrar, pero sólo fue para llegar a la oficina donde me esperaban para esperar (jaja) una media hora más. Consecuentemente pude tener por fin mi entrevista, después de casi 4 horas de espera, 6 chicles masticados, 2 digeridos, 4 tirados en la basura y 240 cuadros en el piso (bueno, ésta última cifra es mentira jaja). Luego de una productiva y confusa entrevista, tenía mis lineamientos para empezar a trabajar, y al conocer un poquito al equipo de producción, terminé por despedirme, ya que por esta vez, tenía que realizar varios proyectos del trabajo mismo desde mi casa. 

Salí de mi burbuja de ensueño, a la oscura ciudad Defeña, donde entonces me dediqué a buscar un taxi. Tardé un poquito en encontrarlo, y por fin lo vi. Un bellísimo taxi rojo con amarillo mostaza, versión Volkswagen (o Bocho) y un ángel de la independencia plasmado alrededor del mismo. Era como si el taxi me hubiera escogido a mí o como si yo lo hubiera escogido a él (al no encontrar otra opción, claro).

Me he subido a muchos taxis en mi vida, pero este era el cuarto al que me subía en la Ciudad de México. Como costumbre de quitarme lo “regio” para hacerme pasar por un chilango puro y mexicano, suelo responder a la plática que me ofrecen los bienhablados choferes, y aunque no sepa de que rayos están hablando (que si hay obra y por eso hay un sólo carril en insurgentes, que si el gobierno, que si está lleno el viaducto, que si estaríamos mejor con Andrés Manuel López Obrador) yo sólo respondo con un: ¡cierto!, ó ¡tienes razón! y a veces con sutiles y despectivos “chingada” “ya sé, pinche gobierno…” (yeah! that is wack!), de todas formas siempre le atino y logro encajar, además de hacer un amigo más en el DF (y un asaltante menos que atente contra mi vida jaja).  

Bueno pues nos estábamos dirigiendo hacia Insurgentes por Altavista, cuando en una de esas, se atraviesa un Camión enfrente de nosotros, y por poco chocamos con él (cabe mencionar que los asientos traseros de los taxis no tienen cinturones de seguridad, al parecer quienes crearon el servicio de los taxis confiaron de más en las leyes de la Inercia como para poner cinturones). Después del susto, me bajé del taxi, esperando calma y estabilidad en mi medio de transporte favorito…¡muy bien! ¡adivinaron! el MetroBus. Después de un día de espera, lo primero que quería hacer era llegar al departamento, acostarme y tomar un refrescante refresco re-frescador, (Si lo repites te dará sed. ¡Comprobado!) pero no, mi amigo el MetroBus me tenía preparado algo mejor, vagones llenos de gente proveniente de un duro día de trabajo, gente harta en su cansancio, indispuesta a cumplir las necesidades de una persona más. 

Luego de recorrer 16 estaciones en Insurgentes, era mi turno de bajar del dichoso transporte, lo cual fue un poco difícil ya que estaba cerca de mucha gente que no conocía (con decirles que estaba más cerca de lo que he estado con mi familia en un juego de Twister antes) y aunque mencionaba las palabras “andale, dame chanse…”, “voy a bajar, porfa dame chanse…” (si lo leen con un falso acento chilango podrá resultarles más gracioso). No recibí respuesta alguna, sólo la entrada de muchas personas más al vagón, ¡ah! y la pérdida de la oportunidad de bajarme en la estación que necesitaba bajarme. Dos estaciones más adelante, pude bajar, después de escabullir mi cuerpecito entre los cuerpos sudorosos de otros hombres (añadele que alguien en el vagón decidió liberar cierto aire corporal proveniente de la espalda baja) lo que hizo difícil y desagradable el proceso, aunque al final, exitoso, ya que pude respirar el aire puro de mi México fuera del MetroBus y a 3 cuadras de mi destino.

Todo este tiempo de difícil espera, me hizo pensar en la importancia de la paciencia, la cual no sólo se limita a aplicarse en esperar algo que deseas o que tienes miedo a que suceda, si no que también se presenta en la tolerancia en los demás, en comprender que finalmente, somos un montón de humanos insensibles e egocéntricos que vivimos en un mismo pedazo de tierra, y que a final de cuentas, tenemos que aguantarnos unos a otros.  La necesidad de la paciencia no sólo se me presentó en estar sentado en una sala de espera o agarrado de un tubo dentro de un vagón en movimiento. La necesidad de la paciencia realmente apareció en el momento en el que pensé en reclamarle a otra persona por detenerme de mi destino con su burocracia o tal vez cuando pensé en reclamarle a otros individuos al no pensar en los pasajeros que buscaban bajar del MetroBus.

En esta vida va a haber que ceder muchas veces ante situaciones injustas o que nos atormentan,  al fin y al cabo, ¿alguien tiene que empezar a tener paciencia, no? Necesitamos dar el primer paso, hacia una sociedad educada y amable en dónde siempre haya oportunidad de hacerle un bien al otro. Ya que Amar, en sí, es hacerle un bien al prójimo.

Para que nuestro cuerpo este sano, necesitamos hacer ejercicio, un poco de Pesas, algo de ejercicio Cardiovascular (me estoy mordiendo la lengua :) jaja ) y comer bien. Para que nuestra mente esté sana, necesitamos ejercitar la paciencia, aplicarla en los momentos más difíciles y proyectar esa molestia en alguna actividad positiva y beneficiosa para alguien más (mejor si no conocemos a ese alguien más ;) ).

PD. Les dejo algunas Frases de la Paciencia: 

-La paciencia es un fruto espiritual, por lo tanto si quieres ser espiritual abandona tus actitudes carnales que desvirtúan esta hermosa prenda espiritual.

-La paciencia es un ejercicio de amor, fe y humildad que hace crecer a las personas.

-Es más inteligente el que tolera que el que grita.

-El amor de tu vida no puede escogerse a cara o cruz, la paciencia te llevará hacia algo.

- La paciencia lleva a la perfección.

- La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.

- La paciencia es un arbol de raíces amargas pero de frutos dulces.

- La paciencia es uno de los mejores caminos para alcanzar nuestros propósitos.

-Tal vez no puedas disfrutar algo que esperas porque como recompensa tendrás algo mejor.

“Nada te turbe, Nada te espante, todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene nada le falta, solo Dios basta.”

Dios nos bendice mucho en nuestros hermanos.

¡Hasta el próximo post! :)

Nuestras ideas, pensamientos y sobretodo oraciones pueden hacer la diferencia. Podemos cambiar este mundo con el simple hecho de sonreír a los demás.
Así que hagámoslo, no es para preservar el futuro si no para mejorar el HOY. El cambio empieza en uno mismo. Desde no dar “mordida” ni consumir drogas hasta el abrirle la puerta a otra persona o brindarle tu asiento a alguien que esté de pie.
Por todos los que han resultado afectados con la violencia e inseguridad, ¡Cambiemos el mundo!
Dios nos bendice.

Nuestras ideas, pensamientos y sobretodo oraciones pueden hacer la diferencia. Podemos cambiar este mundo con el simple hecho de sonreír a los demás.

Así que hagámoslo, no es para preservar el futuro si no para mejorar el HOY. El cambio empieza en uno mismo. Desde no dar “mordida” ni consumir drogas hasta el abrirle la puerta a otra persona o brindarle tu asiento a alguien que esté de pie.

Por todos los que han resultado afectados con la violencia e inseguridad, ¡Cambiemos el mundo!

Dios nos bendice.